Letroblog

Ponte cómodo: sírvete tu bebida favorita, ponte las pantuflas y disfruta de un contenido variado sobre escritura, lecturas, consejos y alguna risa.

Cómo saber si mi idea puede ser un libro

Llevas con una idea genial rondándote por la cabeza desde hace años. O quizá simplemente te levantaste esta mañana fresco como una lechuga y con miles de historias que podrías plasmar en un libro. Pero no te atreves. Simplemente crees que esa idea no sirve y te empiezas a comparar con los cientos de libros que has leído hasta ahora y crees similares a lo que quieres contar.

2019: Escribir tu novela

Llega el nuevo año y con él miles de propósitos que al final nunca cumpliremos: que si apuntarse al gimnasio, a pintura, a zumba, al taller de crochet… Siempre empezamos el año con muy buenas ideas y objetivos, pero al final esa agenda que con tanta ilusión estrenaste se queda guardada en el cajón. Como todos los años. ¡Que no! ¡Que este año no! ¡Me niego a que mi novela quede olvidada como la segunda generación de Operación Triunfo!

¿Cómo publicar mi libro?

¿Has escrito un libro y te preguntas “cómo publicar mi libro”? ¿No tienes muy claro qué opciones existen? ¿Quizá autopublicar se una de ellas? ¡Vamos a despejar todas tus dudas!

¿Por qué necesito un corrector profesional?

Cuando necesitas unos resultados de calidad solo hay una solución: ponerte en manos de expertos. Y esto es aplicable a todos los ámbitos de la vida. Pero si eres un autor y necesitas que tu obra esté perfecta, debes encomendar esa labor un corrector profesional. Porque no hay nada que enmarque mejor tu escritura que la ausencia de fallos formales y estéticos.

Erratas, faltas de ortografía y errores

En nuestra labor de correctores de texto, en muchas ocasiones, al hablar con compañeros y clientes, tenemos que hacer una pequeña distinción entre estos tres conceptos: erratas, faltas de ortografía, y errores. Por supuesto, los tres entrarían dentro del concepto más...

La personalidad del traductor profesional

Dios los cría y ellos se juntan. Efectivamente, el traductor no se hace, se nace. Bueno, no del todo, porque para poder traducir hace falta saber idiomas y recibir una formación, pero bien es cierto que también son necesarias unas aptitudes muy relacionadas con la...